La realidad no espera, no te avisa y no se organiza. Es por eso que la agenda del periodista tiene que ser flexible, siempre amoldándose a los caprichos de los hechos. Ayer, los que hacemos LAGACETA.com a la tarde empezamos la jornada tranquilos, pero eso no duró demasiado. Como la leve llovizna que -casi- mojó a los tucumanos, a gotas, nos cayeron las novedades que nos empaparon de trabajo. Entre todas las noticias, se destacó la de Morena, la bebé de 10 meses que tenía que estar en Buenos Aires anoche para ser atendida en el Hospital Italiano. Que sale, que no, que mañana, que ahora. En la última llamada que hago a su padre me asegura, por segunda vez en 30 minutos, que están camino al aeropuerto y que a media noche estarán allá. El suspenso se acaba, por ahora, y la jornada termina de la mejor manera: con una buena nueva y con la esperanza que lleguen muchas más.